No hay plazo que no se venza y por ello, las modificaciones a la legislación finlandesa que establecen acceso a Internet en banda ancha como un derecho, iniciaron su vigencia el día de ayer, 1° de julio, como estaba previsto.
Según esta ley, el acceso a Internet en banda ancha, a razón de al menos un megabit por segundo, y a un precio razonable, es derecho para los habitantes y obligación para los prestadores del servicio.
De acuerdo con la Autoridad Finlandesa de Regulación de Comunicaciones, el "servicio universal obligatorio”, como se ha dado en denominar a este derecho, es una comodidad básica como lo es el teléfono o el servicio postal.
De esta manera, las 26 compañías prestadoras del servicio están obligadas a proporcionar conexiones en banda ancha a un precio razonable que oscilará entre los $37 y $47 dólares mensuales en todo el país, con lo que además se insta a los habitantes a contratar el servicio.
Esta es la tendencia mundial, la de declarar el servicio a Internet como un derecho humano, aunque en algunos países como en México se sigue considerando un lujo y como tal se pretende imponer tributos adicionales por la contratación del servicio.