Musulmán orando

 

El gabinete alemán está delinenado una iniciativa de ley según la cual los clérigos y líderes religiosos provenientes de países ajenos a la Unión Europea deberán demostrar hablar alemán para poder permanecer en el país.

En la actualidad, muchos de los clérigos que vienen del países fuera de la Unión Europea solo deben demostrar conocimientos básico del idioma. Además, las visas de trabajo que les expiden no deben satisfacer los requisitos generales pues respecto de organizaciones de beneficencia y religiosas se hacen excepciones.

Con la nueva ley, sin embargo, se pretende que los clérigos prueben, al año de haber ingresado a Alemania, hablar alemán suficientemente bien como para tener conversaciones sobre familia, compras, trabajo y el ambiente en el que se desenvuelven.

La iniciativa dispone que “por razones religiosas, los clérigos frecuentemente toman un rol influyente en sus comunidades”, lo que requiere que se desempeñen como modelos y consejeros de tal forma que faciliten la cooperación pacífica entre las diferentes culturas y religiones así como la integración exitosa de los inmigrantes a Alemania.

El ministro del Interior, Horst Seehofer, dijo que las habilidades en el lenguaje “son un imperativo para la integración exitosa”.

Aunque desde marzo pasado se pronunciaron sobre el tema la iglesia católica y otras iglesias protestantes para pedir que la nueva ley no hiciera imposible la llegada de clérigos extranjeros al país, la ley parece estar dirigida en mayor medidas a los imanes o clérigos de las mezquitas musulmanas.

El miércoles de la semana pasada un vocero del Ministerio del Interior confirmó lo anterior al declarar que “esperamos que los imanes hablen alemán”.

El legislador del partido verde, Filiz Polat criticó la iniciativa pues dijo que empeoraría la falta de clérigos musulmanes. Lo anterior porque conforme con cifras recientes, Alemania tiene unas 2,000 mezquitas en las que el 90 por ciento de los imanes vienen de otros países.

De los 4.5 millones de musulmanes en Alemania, unos 3 millones son de origen turco. Así, unas 900 mezquitas son controladas por la Unión Turco-Islámica para Asuntos Religiosos, una organización que con apoyo del gobierno turco entrena y envía a Alemania imanes. Los alemanes consideran que esta es una forma en la que el gobierno turco influye en Alemania.

En junio de este año se discutió la posibilidad de crear seminarios en Alemania que ofrecieran a los graduados de teología islámica la posibilidad de entrenarse como imanes, con el objetivo de tratar de reducir la influencias de los imanes extranjeros en la amplia comunidad musulmana alemana. Un programa piloto ya está marcha en Baja Sajonia y se espera que de él se gradúen entre 10 y 15 imanes.

“No es solo sobre la educación de imanes”, declaró sobre el tema Christoph de Vries, relator del Partido Demócrata Cristiano sobre el tema. “Principalmente es sobre si dejaremos que gobiernos extranjeros tengan influencia en niños y creyentes en Alemania”.

En años recientes, el Ministerio de Educación e Investigación ha invertido unos 44 millones de euros para financiar siete institutos de teología islámica en el país. Pueden financiarlo como actividad académica, pero no para la formación y entrenamientos de imanes por la separación iglesia-estado, por lo que la financiación para los seminarios propuestos tendrá que venir de otras fuentes.

Sin embargo, el sociológo Rauf Ceylan dice que fundar estos seminarios no se trata de religión, sino de “trabajo social, consultoría y educación social, no solo de lavar los cadáveres y otros deberes prácticos”.

Como parte de las soluciones a este complejo problema está la iniciativa del idioma que se espera logre, por lo pronto, una mayor integración de los clérigos musulmanes extranjeros.

Más información dw.com

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