En un asunto que compete directamente a los derechos humanos, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, UNESCO, reporta un aumento en la violencia política o religiosa contra docentes, alumnos y escuelas en el mundo.

El informe que da a conocer estos datos lleva por nombre Educación bajo Ataque 2010, y en él el autor del estudio, Brendan O’Malley, señala que entre enero de 2007 y julio de 2009 se cometieron ataques en por lo menos 32 países.

Los países en los que se produjeron ataques de gran intensidad incluyen Afganistán, Colombia, la República Democrática del Congo, Haití, India, Irán, Iraq, Nepal, Pakistán, Tailandia, Somalia, Sudán y Zimbabwe.

Los tipos de agresiones son variadas. Por ejemplo, en Colombia y en Honduras se llegó al asesinato de profesores y estudiantes debido a sus actividades sindicalistas y en países africanos, sobretodo, se presenta el reclutamiento de niños soldados mientras acuden a las escuelas.

Lamentablemente México se encuentra en la lista de los 32 países que han sufrido ataques en escuelas. Así, se reporta que en las escuelas se libra también la batalla contra el narcotráfico, en donde grupos insurrectos toman como blanco a las escuelas para atacar al Estado, pero también algunas organizaciones paramilitares tratan de silenciar a oponentes ejerciendo violencia contra los universitarios en particular.

Debido a las extorsiones de narcotraficantes contra los maestros para que entregaran la mitad de sus aguinaldos, con la amenaza de secuestrar estudiantes, se tuvieron que cerrar seis escuelas en Ciudad Juárez por tres semanas. Pero no es el único caso, ya que un bachillerato en Guerrero fue el escenario de una balacera y se han descubierto grupos paramilitares en escuelas primarias y secundarias en Oaxaca.

Esta información se puede relacionar directamente con la detención en Tabasco de la niña de 13 años que supuestamente había recibido entrenamiento para actuar como sicario, ya que estos niños suelen ser reclutados en las escuelas.

Entre las acciones que se sugieren para que las escuelas sean centros de paz está incluir en los planes y programas de estudio una educación que de a conocer los derechos que se afectan durante estas agresiones.

Irina Bokova, directora general de la UNESCO, manifestó que esas agresiones son preocupantes porque “en primer lugar constituyen una amenaza contra el derecho a la vida; en segundo, atentan contra el derecho a la educación, que abre acceso a otros derechos y libertades; y por último ponen en peligro la consecución del objetivo del movimiento en pro de la educación para todos”. 

Fuente ONU y El Porvenir


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