El enemigo que nos está destrozando no es el coronavirus... ni el gobierno, ni MORENA, ni el PRI ni el PAN, ni el capitalismo ni el socialismo, ni el ateo; el enemigo somos nosotros que poco a poco y desde hace mucho nos hemos estado destruyendo implacablemente unos a otros.

 

10 de marzo. Se acabaron las marchas del Día Internacional de la Mujer; pasó el paro nacional de mujer del 9 de marzo. ¿Qué sigue?

 

Hombres violando y matando niñas (y niños y mujeres y otros hombres), no son resultado de ningún sistema político, son personas que en esta incesante búsqueda de la felicidad piensan que pueden alcanzarla guiados por sus más bajos instintos y pasiones. Desde antes de la existencia de gobiernos, democracia y sistemas políticos ha existido el homicidio y la violación y el robo y la mentira.

 

¿Respirar o saciar un gusto al paladar? Este es el dilema que los habitantes de Patna, la séptima ciudad más contaminada del mundo, deberán resolver después de que el gobierno prohibiera la quema de carbón y estiércol de vaca para tratar de reducir los índices de contaminación del aire.

 

Los que vivieron el horror de la Segunda Guerra Mundial se prometieron que nunca más dejarían que el odio prevaleciera en el mundo. Por alguna razón que será tema para los eruditos dilucidar, no se pudo y hoy, a menos de cien años de esos horrores, vivimos en un mundo muy dividido por la intolerancia que lleva al odio: si no piensas como yo estás equivocado y eres blanco de mis ataques.

 

Esta semana el videojuego Fornite ha acaparado la atención de los medios de comunicación por la original forma de terminar la temporada, un suceso que muchos expertos califican como una nueva forma de contar historias en los videojuegos. Estas líneas, sin embargo, no se refieren al videojuego en sí (nunca lo he jugado), sino a la demanda que se pretende presentar en su contra por padres preocupados por la adicción de sus hijos al videojuego.

 

El gobierno no funciona como debería, voy de acuerdo, y en el poder legislativo los diputados y senadores representan sus intereses partidistas y de poder y no los de sus representados como debería ser. También estoy de acuerdo. Pero pese a lo anterior, los legisladores han dado un marco jurídico a México, bueno en lo general y muy bueno en ciertos aspectos como en materia familiar, y somos nosotros, los ciudadanos, los que hacemos con ese marco jurídico lo que queremos, hasta que necesitamos que se aplique y clamamos por justicia.

 

Cuando era niña mi papá decía que en México éramos grandes constructores de puentes por la gran cantidad de días de descanso. Crecí con esa idea y con la de que los mexicanos somos muy flojos, los obreros hacen “san lunes” y todo mundo busca la menor excusa para no trabajar. Los años y lo que he visto y aprendido han demostrado que estas ideas son equivocadas.

 

México otra vez está viviendo con miedo. No es que hayamos dejado de sentirlo, pero, creo, había disminuido un poco. Ahora, otra vez, los encabezados de las noticias son de muertos y cada vez que hay un homicidio y se publica sobre él y se discute y se intercambian rumores, el miedo aumenta.