Desde que en 1975 fuera acusado de mantener relaciones sexuales con una niña de 13 años, el director de cine Roman Polanski no ha podido regresar a Estados Unidos.

 

En aquel año, Polanski estaba encargado de tomar las fotografías de la niña para una revista, pero se vio envuelto en un escándalo que involucraba drogas, sexo y alcohol y que terminó con la acusación de violación y la aceptación de su culpabilidad.

 

Polanski pasó unos días en la cárcel y al salir libre bajo fianza, con la amenaza de una condena de por vida, decidió huir del país convirtiéndose en un fugitivo. Desde aquel año y hasta la fecha, el director no ha vuelto a pisar suelo estadounidense.

 

Pero ahora, a sus 75 años, quiere regresar y acabar de una vez con este penoso asunto. Y es por ello que filmó un documental sobre el asunto, llamado Wanted and Desired (Algo así como Querido y Deseado) en donde expone que su proceso estuvo lleno de fallas judiciales y que por ello fue injusto.

 

En dicho documental acusa directamente a quien fuera juez de la Corte Superior, Laurence Rittenband, como una persona que buscaba notoriedad por lo que mantuvo reuniones extrajudiciales para discutir su caso.

 

En el mismo documental, David Wells, quien fuera Comisionado del Fiscal de Distrito del Condado de Los Angeles admite haberle dicho al juez Rittenband que debía fallar contra Polanski, pese a que no había sido asignado al caso.

 

Los abogados que Polanski contrató en Los Angeles para interponer la deposición del caso han declarado ante los medios que el documental expone un proceso lleno de comunicados ilegales entre el juez y la fiscalía y que por ello la justicia no fue satisfecha.

 

La solicitud de deposición ya fue presentada por lo que se tendrá que esperar para conocer la resolución del poder judicial al respecto y saber si Polanski podrá regresar a los Estados Unidos.

 

Fuente BBC News 

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