Para combatir el tabaquismo, Australia creó el Tobacco Plain Packaging Bill 2011 (Reglamento de Paquete Sencillo para el Tabaco 2011) que tiene como objetivo hacer menos atractivos para los consumidores los productos de tabaco, prohibiendo en todas la cajetillas de cigarros cualquier marca, logotipo, nombre comercial o cualquier otra forma de identificación en los empaques o productos de tabaco y obligando a incluir leyendas preventivas que cubren todo el paquete.

 

Pero Philip Morris ha notificado al gobierno australiano que está dispuesta a tomar acciones legales en términos del Tratado Bilateral de Inversión entre Australia y Hong Kong, a través de Philip Morris Asia Limited, subsidiaria con domicilio en Hong Kong, que es propietaria de la australiana Philip Morris Limited. En su notificación señalan que al estar obligada a vender sus cajetillas sin diferenciar, con idéntico formato y carentes de marcas y otros atributos comerciales “supone una clara violación del tratado". Philip Morris comercializa en Australia las marcas Marlboro, Alpine, Longbeach, Peter Jackson y GT.

 

La empresa considera que esta disposición “les priva de su capacidad para utilizar suss marcas para diferenciarse de la competencia, convirtiendo los productos de tabaco en una mercancía más”. El término que utilizan en inglés es "commodity", aplicado a aquel bien para el cual existe una demanda, pero que se suministra sin diferenciación cualitativa a través de un mercado.

 

Esta es la misma estrategia que la empresa ha utilizado en el caso de Uruguay, otro país al que también ha demandado por sus medidas antitabaco, haciendo valer un tratado de promoción y protección de inversiones que se firmó en 1998 entre Uruguay y Suiza, país en que se encuentra la sede de la tabacalera. El asunto que se está ventilando en el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi), tribunal de arbitraje dependiente del Banco Mundial.

 

El asunto se discutió ya en el seno de la Organización Mundial de Comercio, siendo uno de los principales detractores la República Dominicana, ya que considera que afectará a países en vías de desarrollo que como ellos exportan tabaco, ya que al no existir competencia, los precios de los cigarros bajaran, y por lo tanto también presionarán los precios internacionales a la baja, aunque se incrementara el consumo del tabaco.

 

Entre los países que apoyaron la posición de República Dominicana están Honduras, Cuba, Ecuador, Nicaragua, las Filipinas y México.

 

Australia tiene tres meses a partir de la notificación para llegar a un arreglo con la tabacalera, en caso contrario, se iniciará un arbitraje, que de perder el gobierno australiano, puede implicar una indemnización a Philp Morris con alcances multimillonarios.

 

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