Anna Hazare es el activista anticorrupción de la India que esta semana ha llenado los titulares de los periódicos por haberse negado a abandonar la prisión en que estaba recluido.

 

El activista de 73 años, que algunos medios como CNN han comparado con Mahatma Gandhi, fue arrestado por haber iniciado una huelga de hambre por tiempo indefinido como presión hacia el gobierno de su país para que se aprobara el proyecto de ley anticorrupción surgido de su movimiento.

 

Hazare abandonó la prisión el pasado viernes en medio de cánticos de apoyo cuando obtuvo la seguridad de las autoridades de poder iniciar su ayuno. La autorización se otorgó por un período de dos semanas, que se puede extender hasta por una semana más mediante una aviso a las autoridades con cuatro días de anticipación.

 

El movimiento anticorrupción de Anna Hazare exige que el proyecto de ley anticorrupción de la India, presentado por el gobierno al parlamento, sea ampliado a fin de que se cree una oficina independiente que analice las denuncias de corrupción contra cualquier funcionario incluido el primer ministro.

 

La ley que propone el gobierno es conocida como Lokpal. El movimiento de Hazare propone la Ley Jan Lokpal. Lokpal significa el protector del pueblo, es decir un Ombudsman y los seguidores de Hazare agregaron la palabra Jan que hace referencia a los ciudadanos. Con ello pretenden ampliar la iniciativa de ley anticorrupción actual para que la oficina anticorrupción sea independiente del gobierno, y tenga la facultad de analizar las denuncias, proteger a los denunciantes y ordenar la reparación del daño a las víctimas de los actos de corrupción de los funcionarios, todo ello sin necesidad de la aprobación gubernamental.

 

Tras abandonar la cárcel, Anna Hazare declaró que buscará la aprobación de su proyecto de ley anticorrupción hasta con su último aliento con lo que dio a entender que su ayuno podría prolongarse si no se satisfacen sus demandas que ahora exigen que el gobierno deseche su iniciativa de ley y solo se presente y se apruebe en el parlamento la Ley Jan Lokpal.

 

Pese a que el movimiento de Anna Hazare ha ganado varios adeptos en la India, analistas políticos dalit, nombre de la casta inferior del país conocidos también como los intocables, rechazan este movimiento pues señalan que es anticonstitucional por utilizar emblemas y simbolismos que hacen referencia a castas superiores, promoviendo el régimen de castas.

 

Señalan además que es un movimiento antidemocrático pues promueven que una persona que no ha sido elegida por voto popular quede por encima del primer ministro al poder acusarlo y juzgarlo como corrupto. El proyecto gubernamental no prevé que el primer ministro pueda ser investigado por corrupción, sino hasta que dejó el cargo.

 

Para algunos dalit el que por la fuerza se apruebe este tipo de leyes podría en el futuro promover nuevas leyes en contra de ellos y de otras minorías y aseguran que si bien el sistema democrático de la India es imperfecto, es lo que tienen para hacer valer sus derechos.

 

El asunto, como se logra apreciar no es tan sencillo como se ha querido hacer ver en nuestros países, donde al desconocer el sistema de castas no hemos leído entre líneas el mensaje que algunos aseguran se está enviando.

 

 

Más información Times of India

 

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